19 de julio de 2017 | Jesús Cintora

Elpidio y Blesa

Miguel Blesa y el juez Elpidio Silva
Miguel Blesa y el juez Elpidio Silva
Hoy, ni Elpidio Silva ejerce como juez, ni Miguel Blesa de la Parra tiene el poder de librarse de la cárcel en cuestión de días: uno ha muerto y otro sufre la muerte de su carrera judicial en vida
Sonó la voz de Elpidio Silva al otro lado de mi teléfono y compartimos la noticia de la muerte de Miguel Blesa de un disparo. No sentí rencor en esa llamada. Con el juez apartado de su carrera tras meter al banquero en la cárcel comentamos que era el momento de respetar a la familia. Ellos deben tener su momento de duelo. Aunque sea el que no tuvieron los familiares de muchos preferentistas que murieron sin recuperar sus ahorros.
Elpidio recordó conmigo a ese Blesa muerto de miedo. Al acusado que se agarraba fuertemente al asiento cuando temía que el juez lo enviara a prisión. Fue entonces cuando Silva vio ante él a alguien que se había creído el más grande, pero quedaba reducido prácticamente a la nada. Tanto para esto. El estirado cazador se encogía, porque deseaba escapar y no haber estado nunca allí.
Hoy, ni Elpidio ejerce como juez, ni Blesa de la Parra tiene el poder de librarse de la cárcel en cuestión de días. Uno ha muerto y otro sufre la muerte de su carrera judicial en vida. El pánico de Blesa lo ha fulminado un disparo y evita definitivamente la cárcel. Silva comparte como abogado el sentimiento de los que no quieren morir sin ver que se hace justicia.
Una caja quebrada, un rescate bancario, preferentes, sobresueldos, saqueo, derroche, vicios pagados por todos... La carrera iniciada porque Blesa era amigo de Aznar termina con la muerte violenta de un banquero en España. Otro sobresalto. Uno más. Hace unas horas daba la vuelta al mundo la detención del presidente de la Federación Española de Fútbol y ahora queda ensombrecida por la trágica muerte de uno de los principales banqueros españoles. Se comenta fuera de nuestras fronteras y se recuerda su vínculo con la corrupción en España.
El disparo que termina con Blesa es, en definitiva, otro triste episodio en lo más negro de la historia reciente de nuestro país. El protagonista, condenado y a la espera de más penas, desaparece trágicamente marcado por la corrupción. Esa que a muchos nos avergüenza como españoles y otros aún aparentan vivir como si fueran casos aislados.
 
Bookmark and Share

Comentarios

Rios
22-07-2017 19:31:30
Vamos viendo la justicia... El juez apartado de la carrera judicial por hacer justicia, no es el pri...
 
Ampliar comentarios | Deja un comentario

<< Volver a Opinión

¡Falta amor, mucho amor!

De los niños demacrados y consumidos por el hambre, de los niños que lucen los ropajes de la...

 
Un legado de aromas

Un legado de aromas

Sus razones tendría Carlos Saura cuando dijo que “los políticos piensan que la cultura es una...

 
Danza oriental

Con noticias de Ziryab

En 1922 el “Concurso de Cante Jondo”, organizado en la Plaza de los Aljibes de La Alhambra,...

 
Manu Soler

Siempre creyó en él

Gracias Manu, por todo ese cariño que siempre me dispensaste y que fue mucho, gracias de todo corazón

 
Carlos Serrano Gonzalez

Cristianismo y socialismo

Entre cristianos y socialdemócratas, mirado desde un punto de vista ideológico, existen más puntos de unión que de discordancia

 
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 > >>
 

Directo a...

© INFOGUADIATO.COM | Tfno: 670 97 99 88 - Fax 957 56 01 01| digitalnavarro@gmail.com | Apartado 79 - 14200-Peñarroya | Diseña y desarrolla Xperimenta